El Brujo exhibe repertorio JUAN IGNACIO GARCÍA GARZÓN / MADRID

El Brujo exhibe repertorio

Día 14/08/2014 – 16.51h
 

El cómico abre un ciclo de cuatro espectáculos en el Teatro Cofidis

 
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Rafael Álvarez, El Brujo, se saca de la manga un póquer de reyes –o un tute, según gustos–, porque son cuatro los espectáculos que, desde hoy y hasta el día 21 de septiembre, ofrece en el teatro Cofidis de Madrid en una suerte de ciclo de sí mismo, toda una exhibición de repertorio. Este muestrario de su arte de supremo trilero de la palabra reúne títulos diversos en el que los santos ganan por goleada: «Mujeres de Shakespeare» (desde hoy al 24 de de este mes); «San Francisco Juglar de Dios» (del 26 al 31 de agosto), «El evangelio de San Juan» (del 2 al 7 de septiembre) y «La luz oscura de la fe», sobre la vida y la obra de San Juan de la Cruz (del 9 al 21 de septiembre).

El único no canonizado de la lista es don William Shakespeare, aunque para muchos, entre los que me encuentro, sea huésped perpetuo y principal del altar mayor del teatro universal.

«La magia del teatro es la celebración del presente que se va», subrayaba El Brujo el año pasado en el Festival de Mérida después del estreno de «El asno de oro», uno de sus trabajos más recientes. Tras las huellas de ese presente fugaz, de este relámpago celebrado, este formidable bululú recupera tres montajes y estrena en Madrid el último que ha realizado, «La luz oscura de la fe», fogueado en los festivales de Cáceres y Almagro. Todos son monólogos polifónicos, es decir, productos de la Factoría El Brujo, amasados con ese particular estilo en el que se amalgaman el vuelo de lo culto y la viveza de lo popular, y se alterna la hondura de la reflexión y el aguijón del chascarrillo con alusiones a la actualidad o a cuestiones de la intimidad del oficiante.

El Brujo exhibe repertorio

EFE
 

En cada espectáculo se habla del Bardo de Stratford, san Juan o lo que toque, pero también de todo de lo que a Rafael Álvarez se le ocurre, y ahí está la gracia del asunto. El Brujo dice sobre las «Mujeres de Shakespeare» que «no es difícil amarlas si se las conoce», como prueba en este montaje, situado bajo la advocación de Harold Bloom, el gran gurú shakespeariano. De «San Francisco Juglar de Dios» asegura que «está lleno de belleza, de ingenuidad y de candor pero con el punto inteligente y ¿pícaro? que sobre su figura aporta la investigación de Dario Fo». Define «El Evangelio de San Juan» como «una extrovertida ceremonia popular con la frescura y espontaneidad que le confiere al teatro la risa y la sensualidad del contacto inmediato con el público, pero con cierto aire de exaltación mística». Y al protagonista de «La luz oscura de la fe», San Juan de la Cruz, lo ha visto «como un patio donde los ángeles labran sus sueños jugando con Juanito, que es un niño». Una estupenda ocasión para recuperar algún capítulo de la carrera de El Brujo que nos hayamos perdido, para volver a disfrutar con su trabajo o, si hay alguien que aún no lo ha visto en acción, para maravillarse con este moderno juglar que bebe en las aguas de la tradición.

Póquer de espectáculos

 

 

 

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